Reseña Vive Latino 2012

Una edición más del Vive Latino ha pasado ante nosotros. Al denominarlo como el festival de música en español más
grande del continente, nos queda claro que el esfuerzo para levantar este evento año con año es realmente considerable. La magnitud del Vive ha crecido constantemente y ahora con 3 días de fiesta, es imposible negar que la organización del evento es excelente y hay muy pocas cosas qué reprochar.
Teniendo en cuenta eso, sólo le queda a las bandas y al público hacer su parte. Estos últimos cumplieron abarrotando todos los escenarios y creando todo un abanico cultural y social que por unos días, se vuelve un referente de la consciencia juvenil de nuestro país.
Finalmente, tenemos a las bandas. La mayoría de las hispanoamericanas no suelen tener problemas. Están con su gente y el éxito de su presentación es altamente probable, el fracaso es una posibilidad muy remota que rara vez se aparece en un Vive Latino.




Misteriosa, única, maravillosa. Inesperadamente, Björk regresa a nuestro país después de su mítico concierto en el cañónde Huentitán en Guadalajara. Fue en el extinto festival Sonofilia donde la islandesa se presentó por primera vez en México, promocionaba su disco Volta, que a pesar no haber sido tan bien recibido, fue suficiente para convocar a miles de mexicanos en aquel festival.